¿Les ha pasado que están en un sitio y parece que la
percepción de tu espacio tiempo no coincide?.
Es como cuando tu cuerpo debe estar cumpliendo alguna
tarea, escuchando a una persona, pagando una cuenta, resolviendo un problema,
teniendo una conversación seria, o una simple conversación de amigas; y que tu
mente simplemente no está allí. Puedes estar pensando cualquier cantidad de
cosas: ¿cual será tu próximo dibujo en acuarelas?, que estreno estarán pasando
en el cine o en netflix dependiendo de tu dinámica, ¿cuándo acabará la
reunión?, ¡tengo hambre!, ¡ésta gente si habla tonteras!, ¡o diciéndote que
ojalá no te pregunten nada porque no sabrías como hacer viajar en el tiempo a
tu mente para poder responder!.
Que sincera la esencia y que traicionera la mente, que
quieren juntarse a volar por los recovecos de la fantasía. Aquí estoy, en una
reunión más, en mi primer escrito, y en mi búsqueda desesperada de calmar mi
dispersión, de hecho, no la estoy calmando; ¡la estoy complaciendo! Ella quiere
más y yo intento descaradamente ir a donde ella me lleve, aunque literalmente
no me he movido ni un solo centímetro, todo lo contrario, aquí estoy inmutada
redactando éste texto en honor a mi inquietud y falta de serenidad. Me pregunto
tantas veces si es que estoy haciendo lo incorrecto o lo correcto depende del
punto de vista; con mi vida, mis decisiones, mi manera, mi forma. lo que si es
cierto es que me cuesta un mundo la estructura, la metodología, los pasos a
seguir, ¡el procedimiento! Me rehúso a esa monotonía, a esa simplicidad que no
me deja nada, sólo llena mis bolsillos, lo cual es necesario, pero deja vacío
mi corazón.
Y así se van los días tratando de encontrar lo
necesario; y dentro de esa búsqueda, he aprendido a tejer, a pintar, puedo
confeccionar accesorios, he visto tutoriales de fotografías para aprender un
pocoa retener momentos, aprendo a ilustrar, y todo lo que mi alma inquieta
busque hacer; nos pasamos los días dentro de una monotonía que inmuta nuestra
creatividad, libertad, emociones, nuestra actitud extrovertida o nos sumergimos
en la búsqueda de todo y nada y en las dos nos podemos perder. Que cruel
realidad, ¡qué tan insaciables podemos ser!, ¿qué tanto o que poco podemos sentir?
¿Cómo pasa el tiempo?, ¿será tan relativo como dicen?
A mi parecer el tiempo
sigue siendo el tiempo y no tiene nada que ver con esa inquietud insaciable
sino con la forma, en cómo lo gestionamos y con la cantidad de frustración que
le inyectemos, pero ¿cómo hacemos todo esto?, ¿cómo lidiamos con tanto?,
¿funcionarán todas esas ideas alocadas?, ¿Estaré en lo cierto buscando tantas
cosas o ninguna? Ese gran vacío en nuestro estomago es nuestra esencia
buscando, pidiendo, gritando, señalándonos una ruta.
¡Vuelvo!, escucho sobre fusión de lotes y rework de
producción. ¿Qué yo que?... ¿me pueden repetir la pregunta?.
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