Y ahí fue cuando me dí cuenta de que no querías lo mismo que yo...
de que tus prioridades apuntaban al individualismo y no a compartir una canción, una rosa entre los labios...
Tal vez fue ahí cuando me di cuenta, pero aun mi gran arte de ser testarudamente optimista, no dejó que te mirara con los ojos de la realidad y poder reaccionar ante tan vil y cruel destino al que me sometía...
Claramente fue ahí cuando sentí que no te interesaba mirar lentamente cada parte de mi cuerpo, identificarte con cada temblor de mi piel o con el lenguaje de mis ojos, que locamente aclamaban a los tuyos...
Y así sucede, que te ves y al darte cuenta de que no valen los esfuerzo, las caricias, ni engullir el orgullo en todos esos días que desee un acto espontáneo para borrar el mal causado, que demostrara que tal vez si estaba allí, entre tantas de tus prioridades y seguiría conservando el lugar en ti... en nosotros....en ninguno...
Tal vez sólo fue un préstamo del que me apoderé pretendiendo haber logrado cumplir mi tan anhelado sueño....